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16 enero 2009

más del marques

El matrimonio Sade después de su boda se instala en el castillo de Échaffars, en Normandía, propiedad de la familia de Renèe, viviendo a su cargo según lo convenido en el contrato matrimonial.

Transcurridos cinco meses surge el primer incidente. Sade viaja a París y el 29 de octubre de 1763 es arrestado y conducido a la fortaleza de Vincennes por orden del Rey. Se desconocen los motivos últimos de este arresto. En todo caso el arresto está relacionado con una o varias jornadas de libertinaje y un misterioso manuscrito. Sade pasa 15 días encerrado hasta que la familia de su mujer se hace cargo de él y retorna a Échaffars con la orden de no abandonar la provincia sin la autorización real.

El 3 de abril de 1764 se recibe el permiso del Rey que le autoriza a permanecer en París durante 3 meses. El 17 de mayo toma a su cargo la dirección de un teatro en Evry, a 30 km de París, en el que se representarán obras de autores contemporáneos, pudiendo Sade, haber protagonizado alguna de ellas. El 26 de mayo toma posesión de su cargo de teniente general gobernador de Bresse, Bugey, Valromey y Gex ante el parlamento de Dijon. Ese verano lo pasa en París y el 11 de septiembre es revocada definitivamente la orden real de confinamiento.[1]

A finales de 1764 el matrimonio Sade se encuentra instalado en París, también en el domicilio de los Montreuil. Sade toma sucesivamente varias amantes y recurre con asiduidad a los servicios de prostitutas. Si hacemos caso a esta carta, Sade en aquella época todavía añoraba una boda por amor:

Los días, que en un matrimonio por conveniencia sólo traen consigo espinas, hubieran dejado que se abrieran rosas de primavera. Cómo hubiese recogido esos días que ahora aborrezco. De la mano de la felicidad se hubieran desvanecido demasiado deprisa. Los años más largos de mi vida no tendrían suficiente para ponderar mi amor. En veneración continua me arrodillaría a los pies de mi mujer y las cadenas de la obligación, siempre recubiertas de amor, habrían significado para mi corazón arrebatado sólo grados de felicidad. ¡Vana ilusión! ¡Sueño demasiado sublime!
Carta del Marqués de Sade[2]

La vida licenciosa de Sade en aquella época figura en los diarios del inspector Marais. Marais dependía directamente del teniente general de policía Antoine de Sartine, seguía las actividades licenciosas de los miembros de la corte, incluidos los miembros de sangre real, y se encargaba de elaborar los diarios que Sartine entregaba a Luis XV y a la Pompadour para su entretenimiento.[3] En ellos se hace referencia a sus aventuras con la actriz Mlle Colette que comparte como amante con otro noble de la época.[4]

En uno de sus informes, Marais escribe: "El Sr. marqués de Lignerac, por imposición de su familia, se ha visto absolutamente forzado a dejar a la señorita Colette, actriz en los Italianos y a abandonarla completamente al Sr. marqués de Sade, quien por su parte se encuentra muy turbado, ya que no es lo bastante rico como para sostener por sí solo la carga de una mujer del espectáculo".[5] [6] Sade finalmente cortará su relación con Mlle. Colette por intervención de su suegra. Una vez rota la relación con Mlle. Colette, toma como amantes a otras actrices y bailarinas.[7]

En 1765 toma como amante a la Beauvoisin, una de las cortesanas más cotizadas de la corte. Sade abandona su domicilio conyugal y la lleva a La Coste, donde pasará con ella unos meses. En La Coste no se priva de presentarla y en casos es confundida con su propia mujer. Esto le hace merecer los más duros reproches de su familia. Mme. Montreuil desde París se pone al habla con su tío el abad para hacerle entrar en razón:

¿Usar la fuerza para separarles? Seguramente obtendría sin dificultad del ministro todo lo que le pidiera, pero esto causaría un escándalo y sería peligroso para él: así pues, no debemos hacerlo. […] No le perdáis nunca de vista porque el único modo de tratar con él es no abandonarle ni un solo momento. Así fue como logré el año pasado separarle de Colette y hacerle entrar en razón después de convencerle de que estaba equivocado. Dudo de que ame a ésta con más ardor que a la otra: era un frenesí. Todo ha ido bastante bien desde entonces hasta que esta cuaresma se ha encaprichado de la de ahora.[8]

Sade pasará junto a la Beauvoisin al menos dos años.

En 1767 murió su padre, legándole varios feudos, así como el título de conde de Sade. Él, sin embargo, prefirió seguir utilizando su título de marqués, que ya había sido utilizado por su familia, aunque nunca se constituyó legalmente el marquesado de Sade. Su primer hijo, Louis-Marie, nació el 27 de agosto de ese año. Después de la muerte de su padre, podría haber vuelto con la Beauvoisin.[9]

Sade no abandona su vida licenciosa, alterna en la corte, el 16 de abril de 1767 asciende a capitán comandante en el regimiento del maestre de campo de Caballería y sigue con su afición al teatro haciendo estrenar varias comedias. También continúa apareciendo en los diarios de Marais.[10]

El 3 de abril de 1768 (Domingo de Pascua), se produce el famoso escándalo de Arcueil. Sade acude a la plaza las Victorias de París donde recurre a los servicios de una mujer llamada Rose Keller (en aquel tiempo era lugar frecuentado por prostitutas para vender sus servicios). Rose Keller, más tarde, declara estar mendigando acusándolo de atraerla con engaños a su casa de Arcueil, donde la flageló. Sade, por orden del Rey, fue encerrado en el castillo de Saumur, desde donde fue después trasladado a Pierre-Encise, cerca de Lyon, pasando por la Conciergerie de París para declarar ante el parlamento. Estuvo en prisión siete meses.

Recobrada la libertad, el matrimonio Sade vivirá los próximos años en La Coste. Allí Sade prosigue su afición por el teatro. Monta un teatro en el castillo donde da representaciones, más adelante forma una compañía profesional y recorre con ella las ciudades cercanas con un repertorio superior a las veinte obras. A finales de 1769 viaja a Holanda donde logra que le publiquen un manuscrito. Los beneficios de esa publicación sufragan los gastos del viaje.[11]

En el verano de 1772, acontece el conocido como caso de Marsella. Sade, tras un encuentro con varias prostitutas, es acusado de haberlas envenenado con la supuestamente afrodisíaca mosca española (nadie murió), fue sentenciado a muerte por sodomía y envenenamiento y ejecutado en efigie en Aix-en-Provence el 12 de septiembre.

Sade había huido a Italia una vez enterado que iban a arrestarlo. La leyenda cuenta que huyó en compañía de su cuñada a la que habría seducido. El 8 de diciembre, se encuentra en Chambéry (Saboya) —entonces parte del reino de Cerdeña— A instancias de su suegra, la influyente Mme Montreuil, es detenido por orden del rey de Cerdeña y encerrado en el castillo de Miolans. Mme. Montreuil pide que se le entreguen, con la mayor discreción, unos manuscritos que deberían estar en su poder. Pasados cinco meses logra evadirse, probablemente con la ayuda de Renée. Los próximos años los pasará evadido en Italia, pasando temporadas en su castillo de Lacoste donde se encuentra instalada su esposa. Su suegra, que se había convertido en su más encarnizada enemiga, obtuvo una lettre de cachet, que implicaba prisión incondicional por orden directa del rey, para lograr su arresto.

Enterado de que su madre estaba agonizando, regresa a París y, al poco de llegar, el 13 de febrero de 1777, es finalmente arrestado y encarcelado en el calabozo de Vincennes. A pesar de que en el año 1778 el caso de Marsella es revisado y la sentencia anulada, debe permanecer encarcelado a causa de la lettre de cachet. Se fugó y regresó a Lacoste, volviendo a ser capturado poco después e ingresado de nuevo en Vincennes. En prisión, escribe algunas de sus obras más famosas. En Vincennes compartió cárcel por algún tiempo con Honoré Gabriel Riqueti escritor de relatos eróticos con el que llegó a tener frecuentes enfrentamientos.

En 1784 se clausuró la prisión de Vincennes y Sade fue trasladado a la Bastilla, en París. El 2 de julio de 1789, gritó desde su celda a la gente que estaba afuera que iban a degollar a los prisioneros, provocando disturbios e incitando a la Revolución. Dos días después, fue llevado al manicomio de Charenton, donde ingresó. La toma de la Bastilla, hecho que desencadenó la Revolución francesa, ocurrió el 14 de julio, cuando Sade no se encontraba ya allí. Estaba trabajando en su obra magna, Los 120 días de Sodoma y entró en un estado de desesperación cuando perdió sus manuscritos durante el traslado. No obstante, pudo volver a escribir la obra.

Fue liberado de Charenton en 1790, después que la nueva Asamblea Constituyente aboliera la lettre de cachet. Su esposa consiguió el divorcio tiempo después. Sade quedó en una difícil situación económica.

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